Jóvenes Músicos


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Queridos Colegas y Papás

En el inicio de esta era tecnológica he querido darles le bienvenida a este sitio Web comenzando con algunas reflexiones y conclusiones respecto de lo que significa ser profesor, estar de acuerdo o no será motivo de aquel debate siempre enriquecedor.


Pablo Araya Valenzuela
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Estas conclusiones están basadas en mi experiencia didáctica, la cual se ha ido con el tiempo complementando con una serie de reflexiones respecto de los fines y de la metodología aplicada a nuestro entorno regional.
Como primera conclusión planteo que los métodos, tanto el Suzuki como el tradicional europeo han probado con largueza su efectividad pues sobre la base de ambos se han formado grandes violinistas contemporáneos. Es un error, por lo tanto, a mi entender detectar falencias en ellos. Las falencias estarán siempre en los actores, alumno y maestro, que los apliquen en el proceso enseñanza - aprendizaje.

El objetivo principal del Método Suzuki es, que a través de la práctica musical -siendo la música el lenguaje más universal que existe- se creen lazos de unión entre las personas, incluso más allá de nuestros propios países, y además colabore a potenciar los rasgos de disciplina y solidaridad en la formación educativa necesarios para un comportamiento social positivo que traiga mayor felicidad a la vida comunitaria.
Es deseable así que todos los niños del mundo pudieren acceder al estudio de la música. Sin embargo, evidentemente sólo algunos llamados por una particular vocación complementarán su formación con estudios formales superiores de música que les permitan acceder a un título profesional.
De lo anteriormente dicho se desprende claramente que no es el objetivo central de Método Suzuki formar músicos profesionales siendo éste más bien un objetivo resultante posterior. Por extensión el Método Suzuki puede conducir al profesionalismo si un joven al terminar su enseñanza media opta por ese camino.

Lo más importante es, sin duda, que los niños tengan acceso al estudio y la práctica musical, que les ayude a futuro a transformarse en personas buenas y con sensibilidad. El Método Suzuki enfatiza esto en su filosofía la cual tiene un carácter eminentemente educativo. Está orientado a todas las personas que a través de su práctica colaboren a la formación de un mundo mejor. Por su parte, un profesor del Método Suzuki deberá aceptar a todos los postulantes interesados para estar en concordancia con lo anterior y con el principio sustentado por esta filosofía de que el talento se educa.
En el cuerpo de este trabajo he señalado en detalle las dificultades que conlleva iniciar programas del Método Suzuki. Sin embargo, ellas mismas hacen que los logros obtenidos, aunque sean modestos tengan una relevancia importante y sean un aporte significativo a la educación de nuestros jóvenes.
Los prejuicios, la carencia de infraestructura para la educación artística en el sistema escolar y otras dificultades ameritan en el profesor Suzuki cualidades de pionero y organizador. Más allá de esto, el profesor Suzuki deberá poseer gran conocimiento y manejo del instrumento, por una parte, y por otra, gran responsabilidad para llevar adelante con éxito su proyecto educativo.
En la didáctica misma deseo señalar una conclusión que considero fundamental al aplicar con éxito el Método Suzuki en nuestro medio nacional y regional:
No debe enseñarse el Método como se hace en Japón o en otros países, salvo en lo básico y sustancial, pues nuestras condiciones son esencialmente distintas a las imperantes en otros lugares. A modo de ejemplo, basta citar aquí las enormes diferencias que existen en la calidad de los instrumentos.

En Chile, el profesor Suzuki debe poseer una capacidad imaginativa importante para encontrar la manera de suplir las carencias y pensar las actividades más adecuadas para la motivación de los niños y sus padres.
Superando las dificultades ya expresadas se abre una ventana de esperanza y tengo la certeza que en una segunda generación, cuando los niños de hoy sean los padres de mañana sus hijos gozarán de una mayor comprensión y apoyo del que ellos tuvieron, potenciándose así un medio más propicio al estudio con un importante efecto multiplicador.
Respecto de la teoría y la lectura musical, deseo expresar una íntima convicción: ella debe aprenderse aplicada al instrumento siendo esto muy importante para una coordinación sicomotriz adecuada. Como ya lo expresé, es necesario que esta práctica se inicie casi simultáneamente con el estudio del violín, pero de manera tranquila y lúdica dado que en nuestro país lo más usual es que el Método se inicie al momento del ingreso a la Enseñanza Básica.
Por último quisiera expresar que el profesor Suzuki debiera transmitir alegría y nunca tensionar o presionar al alumno frente a una determinada dificultad. Debe además inculcar a través del trabajo los valores humanos fundamentales y enseñar el respeto por todas las manifestaciones musicales tanto populares como clásicas.




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